Gastadas, dañadas o simplemente baratas: reemplazamos tus cerraduras usando los orificios existentes, alineamos todo para que cierre suave y dejamos toda la casa con una sola llave.
La seguridad de tu casa depende de una cerradura que funcione siempre. Si una falla, se traba o fue forzada, la reemplazamos. Atendemos las cuatro regiones y llevamos en la van cerrojos, manijas de entrada, perillas y manijas de palanca en los acabados comunes, así que la mayoría de los cambios se hacen en la primera visita.
También cambiamos a cilindros de alta seguridad (Mul-T-Lock, Medeco), que no se abren con bumping ni con ganzúas de ferretería, y que exigen una tarjeta para copiar una llave.
Cuando cambiamos una cerradura, el herraje nuevo va en los orificios que ya tiene la puerta. Cuando agregamos un cerrojo a una puerta que nunca tuvo uno, perforamos la puerta y rebajamos el marco con limpieza. En ambos casos revisamos la contrachapa, las bisagras y la alineación para que el cerrojo entre completo sin tener que levantar ni empujar la puerta.
Si tus cerraduras están bien y solo necesitas que las llaves viejas dejen de funcionar, cambiar la combinación sale más barato. Si una cerradura está gastada, es de baja calidad, o quieres otro estilo o un teclado, cámbiala. Te decimos cuál necesitas de verdad, por teléfono si nos la describes, o en la puerta.
Como prefieras. La van lleva Schlage, Kwikset, Yale y Baldwin en los acabados estándar. Si compraste herrajes que te gustan, los instalamos, siempre que le queden a tu puerta.
Entre 30 y 45 minutos por puerta para un cerrojo y una manija de entrada; más si hay que perforar un orificio nuevo o arreglar un marco.
Sí. La instalación está garantizada y los herrajes llevan la garantía del fabricante. Queda escrito en tu orden de trabajo.
Tres toques. La orden de trabajo se llena sola con tu trabajo, tu lugar y tu horario. Envíanosla por mensaje de texto o léele el número de ticket al despachador: recibes el precio, y ese número queda fijo antes de que la van se mueva.
Mano de obra y piezas estándar, todo incluido. Cualquier extra se cotiza, por escrito, antes de tocar nada.
El precio de este ticket es el precio que pagas. El técnico escribe el número final en esta orden y tú la firmas antes de que empiece el trabajo. Nada de “resultó ser más” en la puerta.
Los cerrajeros falsos son el mayor problema de este oficio: una cotización bajísima por teléfono, un auto sin rótulos, un taladro en lugar de una ganzúa y una cuenta varias veces más alta en la puerta. Así es una visita real nuestra, siempre.

Nuestro nombre en el costado, herramientas y piezas adentro. Si alguien llega en un auto sin rótulos, no somos nosotros.

El despachador te dice su nombre antes de que llegue. Lleva identificación con foto y te la muestra antes de tocar tu puerta.

Tu número de ticket, el trabajo y el precio, firmados por ambos antes de empezar. Sin cotizaciones de palabra, sin sorpresas.

Las aperturas se hacen sin daños. Solo se taladra con tu aprobación por escrito, y reemplazamos la cerradura en la misma visita.
Florida dejó de emitir licencias de cerrajero por condado el 1 de julio de 2025, así que ningún cerrajero del estado puede mostrarte un número de licencia vigente. Lo que sí puedes comprobar de nosotros: nuestro Perfil de Negocio en Google con reseñas y fotos, nuestra inscripción en el registro de empresas de Florida, nuestro certificado de seguro de responsabilidad civil, que cualquier técnico puede enviarte por mensaje de texto, y el hecho de que contestamos en los mismos dos números que usamos desde 2018.
Llama, escríbenos o arma tu ticket. Un despachador contesta las 24 horas y te dice el número antes de que la van se mueva.