Teclados, lectores de tarjetas y llaveros, cerraduras electromagnéticas, intercomunicadores y cámaras, a la medida de tu edificio. Desde un solo teclado en la puerta principal hasta un sistema completo con registros y video.
Si tu personal carga llaveros llenos, ya es hora. Instalamos el control de acceso que se ajusta a cómo usas el edificio: un timbre con apertura remota o un videointercomunicador DoorBird para una oficina privada, teclados y lectores de proximidad para puertas interiores y, en edificios más grandes, acceso con tarjeta, llavero, teléfono y huella, con cámaras IP sobre las entradas y las áreas seguras.
Toda puerta electrónica necesita dos cosas bien hechas: la cerradura (electromagnética, contrachapa eléctrica o cerradura de embutir electrificada) y el controlador que decide quién entra. Instalamos ambos, los cableamos y probamos que, ante una falla, la puerta quede abierta o cerrada como lo exige el código de incendios. Después configuramos contigo los usuarios, los horarios y los registros.
Un lector sabe que pasó una tarjeta; una cámara muestra quién la llevaba. Para cuartos de inventario, oficinas con registros financieros y puertas traseras, agregamos CCTV o vigilancia IP vinculada a la entrada, y reparamos o ampliamos sistemas existentes.
DoorBird (socio autorizado), Kisi, HID, ZKTeco, Schlage electrónico, Alarm Controls, HES, RCI, Detex, Corbin Russwin, ASSA ABLOY, Aiphone y Mul-T-Lock.
Un solo teclado en una puerta y un sistema de varias puertas con lectores, cerraduras electromagnéticas y cámaras son trabajos muy distintos. Cotizamos después de una visita al lugar, por escrito; la visita es gratis.
Normalmente sí. Trabajamos con la mayoría de los controladores y, cuando el sistema viejo ya no da para más, te lo decimos antes de que gastes dinero en él.
Depende de la puerta. Las puertas de salida quedan abiertas (fail safe) por código; los cuartos seguros pueden quedar cerrados (fail secure) con una batería de respaldo. Dejamos cada puerta como lo espera el inspector de bomberos.
Tres toques. La orden de trabajo se llena sola con tu trabajo, tu lugar y tu horario. Envíanosla por mensaje de texto o léele el número de ticket al despachador: recibes el precio, y ese número queda fijo antes de que la van se mueva.
Mano de obra y piezas estándar, todo incluido. Cualquier extra se cotiza, por escrito, antes de tocar nada.
El precio de este ticket es el precio que pagas. El técnico escribe el número final en esta orden y tú la firmas antes de que empiece el trabajo. Nada de “resultó ser más” en la puerta.
Los cerrajeros falsos son el mayor problema de este oficio: una cotización bajísima por teléfono, un auto sin rótulos, un taladro en lugar de una ganzúa y una cuenta varias veces más alta en la puerta. Así es una visita real nuestra, siempre.

Nuestro nombre en el costado, herramientas y piezas adentro. Si alguien llega en un auto sin rótulos, no somos nosotros.

El despachador te dice su nombre antes de que llegue. Lleva identificación con foto y te la muestra antes de tocar tu puerta.

Tu número de ticket, el trabajo y el precio, firmados por ambos antes de empezar. Sin cotizaciones de palabra, sin sorpresas.

Las aperturas se hacen sin daños. Solo se taladra con tu aprobación por escrito, y reemplazamos la cerradura en la misma visita.
Florida dejó de emitir licencias de cerrajero por condado el 1 de julio de 2025, así que ningún cerrajero del estado puede mostrarte un número de licencia vigente. Lo que sí puedes comprobar de nosotros: nuestro Perfil de Negocio en Google con reseñas y fotos, nuestra inscripción en el registro de empresas de Florida, nuestro certificado de seguro de responsabilidad civil, que cualquier técnico puede enviarte por mensaje de texto, y el hecho de que contestamos en los mismos dos números que usamos desde 2018.
Llama, escríbenos o arma tu ticket. Un despachador contesta las 24 horas y te dice el número antes de que la van se mueva.